Dos semanas en las que podremos apreciar el abanico tan amplio de estéticas, de arquitectura, de variedad floral, de colores y olores.
Dos semanas como excusa para pasear, andar y andar, por las calles y barrios de Córdoba, para charlar con conocidos y desconocidos, para visitar tabernas y mesones, disfrutar la gastronomía con raíces judías, moras y castellana y también internacional. Comer los típicos flamenquines, rabo de toro, berenjenas a la miel, naranjas con bacalao, salmorejo, etc todos cocinados con el oro verde tan abundante en estas tierras de olivo, su aceite de oliva.
Para beber lo que los eruditos llaman caldos y que el pueblo llamamos vino, de Montilla y Moriles por supuesto. Vinos finos tradicionales, elaborados con tecnología moderna y que permite tener vinos exclusivos, únicos, ricos en matices como también los amontillados. Vinos dulces como los famosos pedro ximénez o los cream, pale cream o los nuevos afrutados y vinos tintos cordobeses.
Dos semanas en definitiva para amar más a esta ciudad a la orilla del Guadalquivir, cuyo patio principal es sin duda el patio de los Naranjos de la Mezquita-Catedral.
Dos semanas para vivir Córdoba y sus patios.







Todas estas fotografias han sido tomadas en distintos Patios de Cordoba, todos ellos inscritos en el concurso: "Patios 2008"
1 comentario:
pues vamonos de patios!! son geniales, gracias por hacerme llegar esa fiesta del mes de mayo en todas las calles de cordoba. Aunque para consolarme pienso que no tengo esa molesta alergia, verdad??, jeje. Besos a la familia
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